viernes, 21 de enero de 2011

"EL CALCHAQUISMO, INSPIRACIÓN DE DANIEL TINTE"


Por Marissel Salomón


Es posible sentir el escalofrío que provocan los vientos andinos cuando cabalgan a ritmo de carnavalito con flashes de música electrónica ambientalista... No son mitos, estos nuevos modos de sentir presentan a Daniel Tinte en su último disco "El Gran Tucma". La cosmovisión de su obra se alimenta de la sumatoria de culturas respetadas, fusionadas y admiradas por el compositor. Daniel Tinte llenó su cántaro con numerosas influencias tradicionales, clásicas, modernas y contemporáneas; y no es ajeno a esta realidad pluricultural. El joven músico salteño, opta por destacar el detalle de la mixtura en sus composiciones, luchando por un espacio propio dentro de los jóvenes compositores salteños.

A Daniel Tinte no solo le basta la pulcritud del pentagrama en blanco para expresarse, también sabe que los ancestros fueron dejando surcos vitales, la gran herencia que deberíamos respetar. En su música se dan cita las voces más antigüas de nuestra tierra para dialogar con nuestro presente. Sus sonidos horadan lo más profundo del ser, es una música cristalina creada para permanecer sin fisuras. Este nuevo disco no lleva letras, ni las precisa.




¿Qué opinas sobre las políticas culturales de Salta?
Desde hace 20 años faltan políticas de difusión y de apoyo a los artistas locales. Lo preocupante es que hay buenos artistas en todos los géneros, pero el salteño siempre tiene que poner el lomo y acarrear todo y en la música es más complicado, más si uno hace su música y no es comercial. Podría llegar a ser comercial, porque en realidad lo comercial no es que no pueda serlo porque la música es mala sino porque la gente no la conoce, es una cuestión de difusión, nada más.

¿Cómo recibe el público salteño las nuevas propuestas musicales?
El salteño “clásico” está encerrado en el folclore comercial, pero el público no tiene la culpa porque falta una política que fomente el desarrollo de las nuevas producciones. La gente no tiene la culpa de nada, si a ellos no les ofrecen nuevas producciones, ellos nunca van a saber que existen. Entonces, el músico no puede estar pensando en la difusión de su obra porque para esto es necesario que existan “gestores de cultura” creativos en el área política. Llega un momento que al músico sólo le interesa la corchea, la negra, la redonda y listo. A mí solo me interesa la música, entonces yo me dedico a invertir y a concretar mis producciones.

¿Qué elementos distintivos presenta este nuevo disco "El Gran Tucma"?
Lo distintivo es el agregado de la música electrónica como eje creativo y que he tocado solo en este disco, utilizando las máquinas de compañía pero pensándolas como si fueran mis amigos músicos los que tocan, eso hizo que los temas no sean tan “tecnicistas” y suenen más cálidos.

¿A qué se debe que los temas que incluyen el nuevo disco sean solo instrumentales?
Venía del proyecto Incayavi, que tenía a las letras y a las canciones como fuerte. La música instrumental tiene muchas más libertades que las canciones y siempre ha sido mi preferida para expresarme.


¿En qué medida la diversidad de los medios tecnológicos favorecieron a los compositores?
Son muy personales y tenés que usarlos siempre pensando en no abusar de ellos y a favor de la música. Hasta son dependientes por momentos. Y eso te quita el sentimiento natural que hay que ponerle al arte.


Con la intermediación digital ¿de qué modo se ramificaron los caminos del músico actual?
La música electrónica es un camino más. Un nuevo color. En lo técnico, pareciera ser que no tiene límites. Las marcas de instrumentos musicales cada año presentan sus descubrimientos. La macana es que en el arte en sí no se ve reflejado ese avance paralelamente.


Los títulos de los nuevos temas (“Omaguacas”, “Kom Wichi”, “Kunza Atacama”, “Diaguita”, “Acay”, “Acachita'i Seclantás”, “Socompa” y “Aconquijas”) poseen un anclaje local ¿bajo qué parámetros los titulaste?
Este disco, sigue la línea calchaquista, como los anteriores, pero es muy especial ya que lo hice poniendo la cabeza como si estaría viviendo mil años atrás, pero con todas las músicas y los instrumentos de hoy en la mano. Un juego personal a dos momentos. Para Abril próximo voy a editar el Segundo Volumen de este disco con el mismo concepto.


¿Qué tipo de relación existe entre tu música y la realidad actual, lo social y lo político?
No hago música de protesta y nunca la hice. Sí soy parte de esta sociedad y somos parte del sistema como todo salteño y argentino. Trato de que lo artístico creativo personal no se vea afectado por ello. El arte es la única libertad absoluta del hombre y soy celoso de ella. Creo que la política se ha vuelto super petulante, descreída y hasta insoportable en épocas de elecciones, pero es un problema de los propios políticos, no de los músicos. Ellos tienen que revertir su propia imagen. Ojalá lo logren para el bien de todos.


Será imposible encasillarte, pues la fusión es parte de tu ser y, de alguna manera, no solo fusionas la música sino que destacas la característica más admirable de nuestros ancestros "la pluriculturalidad". ¿Consideras que tu arte posibilita repensar las relaciones socio-políticas actuales de nuestra provincia? ¿Por qué?
Ojalá sea así. Trato de dar un mensaje para bien con el calchaquismo y con mi música.


¿Tengo entendido que estás creando un nuevo movimiento artístico bajo el nombre de “Calchaquismo”?
La idea general del movimiento engloba a todos los artistas de diversas artes que, para crear, se inspiran en el Valle Calchaquí, pero desde una perspectiva actual, desde “el hoy”. En todos los Valles Calchaquíes, donde ahora hay vino, antes se ha derramado mucha sangre y muchos pueblos originarios han desaparecido. Consideramos que toda esa “sangre derramada” se convirtió en vino. Pero “Calchaquismo” es lo que Salta “pinta hoy”. Nosotros no estamos escribiendo igual que Castilla. Hay personas que creen que con Piazzola y con el Cuchi Leguizamón se terminaron las creaciones, pero siempre va a haber arte nuevo. No nos podemos quedar en los ‘80 y decir que “murió Piazzola y que no va a haber más tango” o que “se murió el Cuchi en el 2000 y que en Salta hasta aquí llegamos”. . Si el Cuchi a los ’70 ya renegaba con los de Cultura, diciendo que “todos tienen un pepino en la oreja”, mirá si no vamos a renegar nosotros por el mismo tema.

El público salteño está actualmente muy “cerrado”, aparte el gobierno “lo cierra” aún más… hay que abrir la cabeza un poco. Pero el artista va a seguir peleando y capaz que de acá a cincuenta años van a venir las nuevas generaciones a presumir con obras negadas actualmente. De todos modos, yo seguiré produciendo música nueva por más que no quieran escuchar y ahí quedarán los discos.


¿Tenés pensado realizar una convocatoria para que se adhieran al “Calchaquismo”?
La idea es realizar un encuentro congregando todas las áreas artísticas, pero también está bueno que las cosas se den naturalmente. Habría que “teorizar el presente”, no hace falta que teoricen sesenta años atrás. Hay mucha gente trabajando en “la historia de la música”, por ejemplo mientras fue compuesta la “bossa nova” ya estaban muchos teóricos brasileños teorizando sobre ella a la par, por eso ha sido un movimiento tan seguro.


¿El arte es “poder”?
Claro, el arte es “poder”, con la diferencia que los artistas utilizan ese poder “sanamente”, en cambio los políticos tienen un poder pero lo utilizan “suciamente”. Pero el artista también se cansa y a ese poder lo puede utilizar en contra de los políticos. Yo podría dedicarles un disco.

Los artistas siempre están un pasito más allá. Los políticos hacen política, si no los votan pierden y nosotros igual vamos a seguir componiendo, porque si se ponen densos nosotros igual podemos componer un tema y los inmolamos para siempre. Entonces los políticos deberían portarse bien porque yo les puedo dedicar un disco, y ese disco va a quedar y se van a enterar todos de lo que son. Desde el lado de la composición los artistas somos muy peligrosos.


Entonces, podríamos asociar otras concepciones similares, tales como "el arte es voz" o es "pensamiento enriquecido", así deduzco que con esta afirmación dejas en claro la importancia del "pensamiento artístico". ¿Considerás que a partir de las visiones de los artistas e intelectuales de Salta podría planearse un "nuevo modo de vivir en sociedad"?
Seguro. El arte habla con el arte mismo. No es que nos juntamos a charlar con los políticos. Los músicos no somos políticos, pero sí opinamos desde nuestra música. Como tampoco los políticos hacen arte. Por ahí escucho la frase "el arte de hacer política". Eso no es así. Cada persona tiene su función social en la sociedad toda y tiene que cumplirla poniendo lo mejor de cada uno. El buen arte aporta paz y bienestar para todos.