sábado, 25 de julio de 2009

Ganadores de los Concursos Literarios Provinciales 2009


ImageLa Secretaría de Cultura de la Provincia informa que ya se conocen los nombres de los ganadores de los Concursos Literarios Provinciales 2009.

El jurado integrado por los especialistas Norma Ester Pérez, Zulma Palermo, Eduardo Robino, Miguel Espejo y Ana Gloria Moya – esta última designada mediante el voto de los participantes- decidió otorgar los siguientes premios por unanimidad:

Primer Premio en Cuento, para Feria Americana de Carlos Alfredo Müller.

Primer Premio en Novela, para Lluvia de Roberto Héctor Acebo.

Primer Premio Poesía para Autores Éditos, para Al Borde del Silencio de Mario Alberto Manuel Vazquez.

Asismismo, y por unanimidad, el jurado recomienda la publicación en volumen separado, como Premio Accesit, de la obra de poesías Consideraciones de Darío Alfredo Villalba.

Los premios en las categorías Poesía para autores inéditos, Ensayo, Teatro y Literatura Infanto Juvenil Premio Oscar Montenegro, fueron declarados desiertos.

En el acta, el jurado expresa las siguientes consideraciones:

“PRIMER PREMIO EN CUENTO, por unanimidad, resulta elegida la obra Feria Americana.
Feria Americana encuentra con cierta pertinencia el ritmo necesario y propio de la narrativa breve y las historias contadas ponen en juego lecturas previas y “paisajes imaginarios” logrados. La utilización de un cierto grado de ironía, da mayor interés a algunos de los relatos, línea en la que la escritura se mueve con comodidad, particularmente al señalar los excesos y carencias de prácticas culturales y académicas en circulación. Es por ello más que pertinente la alusión inscripta en el título del volumen.

PRIMER PREMIO EN NOVELA, por unanimidad, Lluvia. Esta novela construye un mundo entre real y fantasmático– concebido desde lo onírico- en el que las voces se entremezclan en una lógica ajena a la de la racionalidad diurna y a la de la apariencia ordenada– y ordenadora- de lo real. Escrita desde el discurrir de los personajes produce un efecto de fragmentariedad, revelando un muy amplio campo de lecturas de distinta procedencia– incluyendo al perteneciente al espacio local- sin que ello produzca el efecto de una narrativa intelectualizada y solipsista. A partir de esos espacios se ponen en juego interesantes reflexiones acerca de la escritura. Al no volverse sobre sí misma, esas recurrencias textuales llevan a que la novela se proponga, centralmente, como una lectura- escritura de una historicidad y de unos acontecimientos de la Argentina de las últimas décadas desde la perspectiva de un joven que los piensa y los padece como su propia tragedia. Este entramado se construye con una estética próxima al lirismo y se postula como una propuesta innovadora del género en la producción local.

PRIMER PREMIO EN POESÍA PARA AUTORES ÉDITOS, por unanimidad, Al borde del silencio. Se trata de un poemario de marcada tensión lírica, desde la construcción de cada texto hasta su organización pensada alrededor de una línea de sentido que da unidad a todo el libro. En él, la palabra se percibe a la vez como borde de la escritura y de la vida; hacerse cargo del silencio, de la no- palabra, es estar al borde del dolor, de la tierra y la pertenencia a ella, del pasado (sin tornarse autobiográfico), del amor, del pensamiento, de las voces de los que se fueron. Al transcurrir por todos ellos va dando forma a una poética personal con significativos hallazgos expresivos. No es propiamente la metáfora, la que da valor a este campo lírico, sino más bien la alusión, la inversión, alguno que otro apropiado neologismo y, fundamentalmente, el ritmo interior como determinante de la forma poética. Las reflexiones sobre el sentido de lo poético– sintetizadas en el último poema- encuentran cauce en todo el libro pero muy especialmente en el apartado “Al borde de las ideas”, momento en que emerge en toda su plenitud la palabra “flotante”, al borde de lo inasible.”